Gila Sara Kessler creció en Eli, un poblado comunitario al norte de Jerusalén.
Estudió en la escuela primaria Pardes en el barrio de Tramat Eshkol de
Jerusalén, donde puso de
manifiesto por primera vez su talento para la acrobática.
Continuó sus estudios en el Instituto Wingate en las afuera de
Natania manteniendo relaciones cercanas con sus amigos, pero la distancia y
la ausencia de un ambiente tradicional la llevaron a la decisión de
abandonar la gimnasia.
Su espíritu aventurero y sus
ansias de conocer el mundo la
llevaron a Inglaterra y los Estados Unidos, donde pasó un año
perfeccionando su inglés mientras se mantenía trabajando en un
restaurante, donde también aprendió a hablar griego.
Retornó a Israel para cumplir con su Servicio Nacional en el marco del
Contac Center del Departamento
de Educación de la Agencia Judía y estaba en el proceso de presentar su
candidatura para realizar su segundo año de servicio nacional como enviada
educacional a la comunidad judía
de Suecia.
Gila
Sara Kessler fue asesinada cuando un suicida asesino se explotó junto a un
gran grupo de personas que esperaban el autobús en las estaciones de
debajo del Puente de la Colina Francesa en la
noche del miércoles 19 de junio. Aún
no había cumplido 20 años.
Hija
mayor de la familia Kessler, deja en vida dos hermanos menores, una hermana
y sus padres