Festividadeas - tishabeav - Por qu? se destruy? el templo

¿Por
qué se destruyó el templo?
En
el Talmud Babilónico (Yoma, 9 A), leemos: "Dijeron los sabios: Por qué
fue destruido el primer Templo? - Por tres causas que en su época sucedían;
servicio pagano, relaciones sexuales incestuosas y prohibidas y por el
derramamiento de sangre. Y por qué fue destruido el segundo templo, durante el
cual se estudiaba Torá, se cumplían con los preceptos y se ayudaba al prójimo?
-Porque en él había sinat jinam (odio gratuito), para enseñarte que el odio
gratuito al prójimo equivale a tres pecados: la idolatría, las relaciones sexuales
prohibidas y el derramamiento de sangre".
Rabí
Yosef Jaim Zonenfeld, dijo: "El segundo Templo fue destruido por el odio
entre hermanos; el tercer templo se reconstruirá por el amor gratuito que
cada
judío profesará por su prójimo, sin otras consideraciones, excepto por ser
humanos y hermanos".
Los
celos, la envidia, la maledicencia, el entrometimiento en los asuntos del otro,
el codiciar el nombre del prójimo y sus bienes, son las bases del odio gratuito,
del odio sin causa, del que se produce sin que medie conflicto que pudiera
provocar rencor.
Cuando
la guemará (Taanit, 29 A), nos relata que cuando los espías (meraglim) que
fueron a ver la tierra de Israel, hablaron mal de ella (véase Deuteronomio 14)
está escrito: "Y toda la congregación levantó la voz y lloró el pueblo
esa noche". Dice Raba, en nombre de Rabí Yojanan; esa noche era la víspera
de Tisha Beav. Díjoles el Santo Bendito Sea: Ustedes lloraron un llanto
gratuito, y yo les fijaré un llanto por generaciones". Rabí Yaacov de
Lisa dijo: "Las lágrimas provocadas por la maledicencia de los espías,
provocaron lágrimas a todas las generaciones. Y fíjense qué curioso; las lágrimas
de los meraglim aún no se han secado, aún hay personas que siguen hablando mal
de Israel, que siguen con su maledicencia y que provocan que las lágrimas sigan
frescas".
Y
si el Templo de Jerusalén fue destruido por el odio, estos días, más que
cualquier otros, deben ser destinados a estimular el amor gratuito, la unidad entre
las personas, la solidaridad, la lucha contra cualquier tipo de discriminación,
la ayuda mutua, el alegrarse con los éxitos del amigo, el compartir el pan y el
techo sin esperar gratificaciones.
El
odio gratuito puede interpretarse también el odio a hacer buenas acciones
gratuitamente; a estudiar Torá sin recibir beneficio, el odio al trabajo comunitario
sin obtener regalías.
Si
queremos reconstruir Israel, debemos instaurar primero la tolerancia entre
hermanos, entre religiosos y agnósticos, entre ricos y pobres, entre
"cultos" y el
pueblo,
entre los miembros de comunidades hermanas, entre oponentes políticos y lograr
entre ellos el amor gratuito.
Si
deseamos poner las bases del Tercer Templo, el de la Redención definitiva,
debemos cumplir los preceptos (mitzvot) sin esperar beneficio mayor que el
sentimiento del deber cumplido, estudiar Torá por el placer de hacerlo,
involucrarnos en el trabajo comunitario y establecer el ideal de las buenas
acciones para nosotros como ejemplo a nuestros descendientes sin interés
subalterno.
Sólo
así se secarán definitivamente las lágrimas de los maledicentes y se podrá
llegar a la era Mesiánica.