Festividades - Tishabeav - Costumbres de Tishabeav

Costumbres
de Tisha Beav
"Incendiaron
la Casa de D-os y derrumbaron las murallas de Jesuralén; pegaron fuego a todos
sus palacios y destruyeron todos sus objetos preciosos. Y
a los que escaparon de la espada los llevó cautivos a Babel".
II
Crónicas 36. 19-20
La
Mishná en Taanit, nos dice que cinco sucesos acaecieron a nuestros antepasados
en Tisha Beav y éstos son: Se decretó a la generación del desierto que no
entrase a la tierra de Israel; fue destruido el primer Templo; fue destruido el
segundo Templo; fue conquistada la ciudad de Betar; fue arada la ciudad de
Jerusalén después de la destrucción.
Muchos
otros hechos desgraciados se sucedieron en esa fecha. Quizás el mas
trascendente fue el de la expulsión de los judíos de España que debió
completarse el 2 de agosto de 1492, que ese año acaeció el 9 de Av, provocando
las torturas, muerte y sufrimiento de tantos hermanos.
Así
el 9 de av se convirtió en el día de duelo mas profundo del pueblo judío.
Cinco son las prohibiciones que se establecieron para esa fecha; comer, beber,
bañarse, masajearse con óleos, calzar zapatos y tener relaciones sexuales.
Por
las mismas razones se prohíbe el estudio de la Torá (excepto en los trozos que
hablan de duelo) ya que es placentero, el saludo entre las personas y el envío
de regalos.
Durante
la lectura del libro de Eija (Lamentaciones) y las kinot, se suele sentarse en
el suelo. En la oración de Shajarit se omite colocarse los Tefilin que se
posterga hasta Minjá ya que los Tefilin se consideran “joyas”.
Muchas
son las costumbres que sirven para reforzar el sentimiento de dolor y ellas
cambian de comunidad en comunidad, pero todas tienden a un solo objetivo:
lamentarse por las terribles amarguras que nuestro pueblo sufrió en la
historia.
El
salmista (56, 9) nos dice: "De mi vida errante llevas tú la cuenta, ¡recoge
mis lágrimas en tu odre!" y los judíos en todas las épocas
"llenaron odres" con lágrimas. Los dolientes por Sión juntaban las lágrimas
por la destrucción en un odre de metal y en la comida de vísperas del 9 de av,
mojaban en ellas su pan, rogando muchos "Sea tu voluntad tú que escuchas
la voz de los llantos, de recoger nuestras lágrimas en tu odre. . ." Pues
dentro del mas profundo dolor, de las mas terribles lamentaciones, se mantuvo el
pueblo con fe en el pedido de: ¡Álzate, oh D-os, sobre los cielos, sobre
toda la tierra, tu gloria!" (Salmos, 57, 6 y 12), sabedor que cuando el
odre del cielo se rebase, se acabarán nuestros sufrimientos y la era mesiánica,
tanto tiempo esperada, llegará ante nuestros ojos.