Aproximadamente 720.000 árabes alentados por sus líderes a abandonar el país, huyeron de lo que es actualmente Israel, entre abril y diciembre de 1948. (1) Los líderes árabes les habían prometido que podrían regresar rápidamente después de la destrucción de Israel. Los líderes judíos, incluido el Primer Ministro David Ben Gurión, los instaron, en varias ocasiones, a permanecer en el país, prometiéndoles que no sufrirían ningún daño. (2) Aquellos que quedaron en el país, se transformaron en ciudadanos israelíes con total igualdad de derechos, mientras que los que prefirieron abandonar el país se dirigieron a los países árabes vecinos. En lugar de recibir a sus hermanos árabes e integrarlos en el seno de la sociedad, los estados árabes los mantuvieron en depauperados campos de refugiados y utilizaron a estos refugiados palestinos como peones políticos en su lucha contra Israel.
- Irving Howe and Carl Gershman (eds.), Israel, the Arabs and the Middle East (New York: Bantam, 1972), pág. 168.
- Ver, por ejemplo, The Economist, Oct. 2, 1948, para la descripción de los esfuerzos judíos en Haifa por persuadir a la población árabe a no abandonar el país.
|
|